martes, 9 de octubre de 2007

Regreso.

Sentía mi corazón bombear sangre desesperadamente. Llevaba meses sin tener esa reacción tan descuidada de mis sentimientos. Unas palabras y estaba completamente en el cielo. Recordé aquella noche en que me perdí en sus brazos, en que su dulce voz era sólo mía y sus caricias me llevaban hacia el mismo paraíso. Habían pasado meses, pero sin embargo sentí su calor como la primera vez. Me había hecho sufrir, es cierto, pero sólo llevaba en mi memoria sus besos encantadores y tiernos que nunca más tuve de nadie.
Me sentí renovada, con una felicidad que embriagó hasta el último centímetro de mi piel... y, también, de mi alma.
Sólo él podía hacer que me volviera a sentir así...
Sólo él...