martes, 11 de enero de 2011

Así con los Smiths


Una canción de los Smiths revoloteaba esta noche calurosa, me sentí viva de nuevo. Recordé aquella vez en que me gustó un vecino, uno de esos amores puros que uno tiene cuando no sabe nada del amor. Me acordé de una ocasión en que me entrego una bufanda que se me había caído y me sonrió, esa sonrisa... la más linda de todas...

Lástima que sólo yo recuerde ese momento.

También recordé cuando era más pequeña aun y estaba en el jardín, me gustaba un niño que iba a saludar a las tías pero que no estaba en el jardín, porque estaba en primero básico, era el que estaba en otro nivel, el que ya no cantaba cancioncitas para la merienda, el "chico grande", tal vez por eso me parecía muy interesante. Nunca le hablé, sólo lo observaba cuando iba y me sonrojaba entre papeles y lápices de colorear...

Me sorprende que vengan esos recuerdos justo hoy... con sólo algunas melodías, y un poco de no poder dormir...

sábado, 22 de mayo de 2010

10 cosas que debo hacer antes de morir

Mi lista aun no esta completa...

1. Vivir en Paris (o una ciudad que me parezca igual de interesante)
2. Aprenderme una canción en guitarra.
3. Amar sobrenaturalmente a alguien.
4. Bañarme en el foro de la UdeC.
5. Aprender francés.
6.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mujer etérea

Somos las mujeres que hemos decidido vivir nuestra vida en función de lo que queremos, sin pensar en lo que la sociedad nos impone.
Somos las mujeres que lo entregamos todo, por vivir tal como pensamos, de una forma apasionada y destellante.
Somos las mujeres que creen en la sinceridad y la expresan en sus actos, sin ocultar lo que pensamos o lo que queremos. Si queremos sexo lo decimos, si nos molesta algo lo damos a conocer, si queremos algo vamos por ello con todo, el todo por el todo o simplemente nada.
Somos la que nos entregamos a la vida y a las sensaciones, somos las que dejamos algo en el aire, las que encienden tus sentidos envolviéndote en montañas rusas que cambian de dirección a mil por hora.
Somos simplemente las mujeres verdaderas y reales, esas que no hacen lo que se te plazca y pensamos en nosotras antes de ti.
No nos importa como quieres que seamos, somos como queremos, y somos las únicas que te pueden hacer volar.

martes, 27 de octubre de 2009

Caida al vacio.

Vuelvo a desgarrarme uno a uno mis sentidos
mi piel ya no es mi piel, ya no existen mis manos, mi boca.
Vuelvo a desgarrarme uno a uno mis sentidos.
No hay sabores, sensaciones.
Sólo angustia, un poco de miedo quizá.
Incertidumbre, siempre latente, nunca olvidada.
Vuelvo a desgarrarme uno a uno mis sentidos.
Estoy sola. Me quedaré sola.
Es destino.
Caigo al vacio, lloro, imploro, caigo.
Mi mente se pierde entre escombros de pensamientos inútiles.
Un grito, una voz, un llanto.
Vuelvo a caer.
Impulsos. No puedo controlarlos. Me controlan, me guian, me espantan.
Quiero dormir y no despertar jamás.
Quiero perderme en mis sueños e ilusiones.
Quiero dormirme.
Quiero dejar de pensar, de sentir.
Quiero caer en el vacio.
Detente.

viernes, 27 de febrero de 2009

Sino

Haces que me esconda como una prostituta. Impregnada de dolor me niegas la vida, me niegas la satisfacción de ser persona. Soy real! no un pensamiento, no vivo en un mundo utópico ni estúpido. Quiza demasiado directa. Imbécil, idiota! debiste callar al pasar el pandemonio. Olvida quien fui yo, es fácil! siempre ocurre...

martes, 16 de diciembre de 2008

Un 30 de febrero.

Yo la maté. Desgarré uno a uno sus sentidos, sus deseos, esperanzas y alegrías. Tomé su cuerpo y corté aquello que la dejaba vivir. Veía fluir la sangre como queriendo escapar del destino, su mirada no me hizo recapacitar, seguí en mi trabajo.
Golpes, nada pasa, golpes, nada cambia, golpes -¿Vamos a otro lugar? Ella aún seguía ahí, mirando a su más horrible enemiga. Continuaba el camino, sin mirarla ni pedir disculpas -¿Es que no puedes controlar los impulsos? ...
Pasaron los días y me sentía agobiada. A pesar de que ya no quedaba nada de su cuerpo, su alma permanecía aún ahí espiando cada uno de mis movimientos -No te piensas ir? Déjame, yo te asesiné! Acaso no te das cuenta de que quiero que te entierres en el infierno? Se acercó, sonrió y me abrazó.

jueves, 9 de octubre de 2008

...

Traté de escribir sobre la felicidad, pero el razonamiento no me dejó.